martes, 5 de mayo de 2026

DECÁLOGO DEL ABOGADO, ANÁLISIS POR EL ABG. NICOLÁS GUALLE

Por: Abg. Nicolás Gualle - 0998725157, Quito - Ecuador

El Decálogo del Abogado es un valioso instrumento de la deontología jurídica, pero adicionalmente nos aporta muchas luces para el ejercicio de la profesión. Este análisis va dirigido para nuestros colegas, estudiantes de derecho, clientes, y al público en general ávido de nuevos conocimientos.

I

ESTUDIA: El derecho se transforma constantemente, si no sigues sus pasos, serás cada día menos abogado.

Interpretación.-Para ser un buen asesor jurídico se requiere una actualización constante de conocimientos, y no solo de derecho, sino de forma multilateral, pues un abogado (a) no solo es una persona que sabe de normas, leyes y procedimientos, sino además debe conocer de psicología, sociología, economía, historia, política, relaciones y habilidades sociales, etc. En esta profesión hay que leer mucho, analizar, interpretar, escribir, retroalimentar el conocimiento, en la medida de lo posible debes convertirte en un ‘polímata’.

II

PIENSA: El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

Interpretación.-Un abogado ‘memorista’ sirve de poco, pues la simple repetición de códigos, artículos y reglamentos se convierten en frases vacías. Lo importante es el análisis, la interpretación y la aplicación que podemos y debemos hacer de cada Ley, Código, etc.

III

LUCHA: Tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.

Interpretación.-No todo lo legal es justo, ni todo lo justo es legal, tremenda contradicción judicial; en última instancia debemos luchar por la justicia, entendida ésta como ‘dar a cada quien lo que le corresponde’, y ‘de cada quien según sus capacidades, a cada quien según sus necesidades’.

IV

TRABAJA: La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la justicia.

Interpretación.-La abogacía no se aprende desde los escritorios; hay que salir a la calle, a Tribunales, Notarías, Fiscalía y demás dependencias públicas para ejercer el derecho.

V

SE LEAL: Leal para con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices; y que, en cuanto al derecho, alguna que otra vez debe confiar en lo que tu invocas.

Interpretación.-La lealtad es quizás, uno de los mayores valores que puede tener el ser humano. En el caso de la abogacía, debemos ser leales con el cliente por ejemplo con el SECRETO PROFESIONAL; y no abandonarlo salvo que éste de razones para hacerlo como no pagar los honorarios pactados en el caso de ser un defensor privado o recibir maltrato de cualquier naturaleza.

VI

TOLERA: Tolera la verdad ajena en la misma manera en que quieras que sea tolerada la tuya

Interpretación.-La verdad objetiva es una sola, por ejemplo un vaso de vidrio es un vaso de vidrio, el uso o la percepción que tengamos del mismo es otra cosa, por ende lo que hay que tolerar es la versión de los hechos, la percepción que sobre una causa o proceso tiene la otra parte.

VII

TEN PACIENCIA: En el derecho, el tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración

Interpretación.-Hay momentos en que el cliente, y no sin justa razón, se desespera por su caso y quiere soluciones casi instantáneas, mágicas. Eso simplemente es imposible. Para ejercer correctamente el derecho se requiere tiempo: para conocer bien el caso, recabar las pruebas suficientes, analizar que códigos y leyes son los aplicables, el tipo de procedimiento, etc.

VIII

TEN FE: Ten fe en el derecho como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz como sustitutivo bondadoso de la justicia; y sobre todo ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia, ni paz.

Interpretación.-En este caso la fe es análoga a la confianza, es decir confiar en el Derecho, la Justicia, la Libertad, es correcto; sin embargo, tener muy en cuenta que en base a las leyes de la dialéctica todo está en constante cambio y movimiento, he ahí la necesidad de analizar cada ley, hecho o proceso en su marco histórico concreto, o en su entorno y contexto exactos.

IX

OLVIDA: La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras llenando tu alma de rencor, llegará un día que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tu victoria como tu derrota.

Interpretación.-La abogacía es una de las carreras profesionales más estresantes, pues hay que leer mucho, analizar, investigar, realizar escritos, caminar por dependencias públicas, enfrentarse a la contraparte, a veces recibir malas contestaciones o dilaciones por parte de autoridades, e incluso desplantes por parte de ciertos clientes. Con el tiempo y la práctica, los abogados aprendemos a ‘surfear’ en estas difíciles olas de la praxis jurídica; por lo que es importante no tomarse nada a título personal, las victorias suman, las derrotas aleccionan, pero en cualquier caso hay que voltear página y seguir con el curso de la vida.

X

AMA TU PROFESIÓN: Trata de considerar la abogacía de tal manera, que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que se haga Abogado.

Interpretación.-La profesión de abogado tiene un importante rol social, más allá de las ‘manchas’ que pueden haber dejado en ella unos cuantos malos elementos y autoridades. Los abogados debemos ejercer el derecho con valentía y energía, dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos y que, al finalizar el día, el mes, el año, la vida, digamos con orgullo: como abogado (a) viví, luché, gané, perdí, contribuí al mundo, estoy satisfecho con mi profesión!

Para consultas, procesos o trámites, puede contactarnos al whatsapp: 0998725157; al correo electrónico: nicoegaabogacia@gmail.com ; o acudir a nuestra oficina ubicada en la ciudad de Quito.

Abg. Nicolás Gualle

ASESOR JURÍDICO

LA DAMA DE LA JUSTICIA Y SU SIGNIFICADO

Por: Abg. Nicolás Gualle - 0998725157 / QUITO - ECUADOR

Toda profesión, oficio o escuela, poseen un determinado símbolo que representa de forma abreviada sus principios y su esencia.

En el caso del mundo del derecho, tenemos a la legendaria Dama de la Justicia. Pero, ¿de dónde surge este mítico personaje? Es la representación de la diosa griega Themis que es la encargada del orden natural, la moral y la justicia. Algunos historiadores también la mencionan con otros nombres como: Astrea, Diké, y Iustitia; y, aunque en cada país puede adoptar diversas formas estéticas, en el fondo su significado es el mismo.

En el ámbito de la abogacía, la Dama de la Justicia es el símbolo universal por excelencia. Su composición suele ser de una mujer con los ojos vendados, la balanza en una mano y la espada en la otra, y a veces con un libro y una serpiente en sus pies.

La mujer

En las culturas anteriores al cristianismo (como en este caso los griegos), pese a ser patriarcales, la mujer tenía un cierto papel en la vida social y en las deidades, por eso desde aquellas épocas se simboliza a la justicia con una mujer.

Los ojos vendados

Cuando se administra justicia se espera imparcialidad del juzgador, de ahí que la justicia debe o debería evitar favoritismos, compadrazgos, etc. Por eso los ojos vendados, al no ver el rostro ni las características de los comparecientes, permitirían ejercer justicia de forma ecuánime.

La balanza

Significa el equilibrio en el ejercicio de los derechos, o como diríamos en latín ‘on ego rem, on ego hominem’, “a cada persona lo que le corresponda”.

La espada

Simboliza la fuerza, la capacidad de imponer una decisión, una vez que se ha dictado una sentencia, o una resolución. La justicia sin la capacidad de hacer cumplir lo acordado o lo dispuesto, sería una simple “sugerencia” sin poder ejecutivo.

El libro

Representa los códigos, las leyes, la filosofía, la doctrina jurídica, en definitiva, todo el acumulado histórico del conocimiento humano. Además, en el caso de la Dama de la Justicia, el libro se resume en una gran sentencia en latín: “Verba volant, scripta manent", Las palabras vuelan, los escritos perduran.

La serpiente

En el imaginario social, la serpiente representa un animal rastrero, venenoso y peligroso; en este caso, la Dama de la Justicia la está aplastando con su pie, dominándola, lo que simboliza el enorme poder de la justicia para doblegar al crimen.

Conclusión:

La Dama de la Justicia simboliza grandes ideales. Desde luego esto es en la parte subjetiva y conceptual, pues en la práctica todavía se requieren grandes cambios en la estructura económica y en la súper-estructura ideológica de la sociedad. Entonces podremos llegar a cumplir cabalmente el ideal de justicia: dar a cada quien lo que le corresponde, y de cada quien, según su capacidad, a cada quien según su necesidad.    

Para consultas, procesos o trámites, puede contactarnos al whatsapp: 0998725157; al correo electrónico: nicoegaabogacia@gmail.com ; o acudir a nuestra oficina ubicada en Quito.

Abg. Nicolás Gualle

ASESOR JURÍDICO